Luis CASADO

¡Qué época aquella en la que los héroes se encargaban de los tantos agravios que deshacer, de los muchos entuertos que enderezar, de las innumerables sinrazones que enmendar, de los incontables abusos que mejorar y de las demasiadas deudas que satisfacer, sin pedir nada a cambio!

Hoy por hoy, modernidad obliga, cuando un presunto héroe tiene un pájaro en la mano… pide contrato firmado antes de abandonar la comodidad de su oficina en Washington para ir a combatir a los infieles, a los bellacos y a los malandrines.

Si se tratase de ir a defender, y yo que sé, un viejito injustamente detenido en Londres, pero pagados y con viático… eso es harina de otro costal (pagados y con viático los dos: el viejito y el defensor).

Pasa que esta suerte de temerario paladín suele tener una alta idea de la protección social, empezando y terminando por la suya. El personal puede esperar visto que el mal ajeno es muy llevadero.

Uno que es ingenuo se dice que el tipo pudiese aportar algo, que sé yo, después de todo hasta habla de corrido, -no como el jefe de la pandilla-, y con un Velasco con el blindaje de la economía en triste y lamentable estado pudiere sugerir algo para revertir la sensible baja del poder adquisitivo, frenar el aumento del desempleo, parar la inflación creciente, resolver la escasez de energía, disolver la inquietud causada por una Ley General de la Educación malvada, enderezar el maltratamiento de la situación Mapuche, contener la indetenible destrucción del medio ambiente, aliviar la tortura cotidiana del Transantiago, atenuar los efectos de la nubes de mierda que cubren Santiago y otras ciudades, mitigar la descomposición del cuerpo político, recuperar el Cobre que nos roban, propiciar una mejor repartición de la torta, eliminar de una buena vez la Constitución de la dictadura, liberar a Elena Varela y otras víctimas de la represión, en una palabra adecentar el local, ya ves, temas no faltan. Yo no le pediría ocuparse de los damnificados por la dictadura visto que en su día el tipo descartó la tortura y otros “apremios ilegítimos” como cosillas sin importancia, pero aun así tendría mucho sobre lo cual opinar, sugerir, debatir, compartir, analizar, juzgar, evaluar, exponer, y prescribir en modo tal que tuviésemos ganas de votar por él y no las náuseas de nos vinieron en modo reflejo al oír su nombre como posible candidato.

En vez de eso vino, vio y regresó ipsofactamente a la muelle calma de su oficina en lo que no recuerdo quién llamo alguna vez el “ministerio de colonias”. Por eso de “Más vale un pájaro en la mano que cien volando”, o tal vez porque coincide con el Brassens que cantaba eso de “morir por las ideas, la idea es excelente, morir por las ideas, de acuerdo, pero muy lentamente…”.

De tal manera que según el Sr. Corales de la murga: “Habiendo sido designado Insulza por la convención socialista, significa alejarse de la OEA, no antes (sic)”. Olvidemos piadosamente la sintaxis para constatar con infinito alivio que aun en caso de accidente mortal el espectáculo debe continuar. El circo es el circo. Si Insulza no diese el ancho, hay un plan B.

José Miguel apreciará su calificación de facto como candidato “sparring”.

Explicando las razones por las cuales la estrella invitada no quiere bajar a la pista, el Sr. Corales anuncia exultante: “¡Lagos se reserva para candidato de última hora en el caso que las otras postulaciones no alcancen la potencia suficiente!”.

Pericles, el gran estratega de Atenas, hubiese lanzado un ¡Bravo! de admiración.

Y con razón. Sabido es que la rueda que menos se gasta cuando se gira a la derecha, es la rueda de repuesto. Desde ese punto de vista RL sigue nuevito.