La mentira es la enseña de Bachelet. Habla de Pacto Social, pero se refiere al acuerdo entre las cúpulas políticas de
Ayer fue asesinado otro joven, Matias Catrileo. Su muerte ocurre menos de un año después de que fuera asesinado Rodrigo Cisternas. Con ello, el gobierno ciudadano de Bachelet ya anota dos marcas en su prontuario antipopular. Como con Rodrigo, como con Alex Lemún, como con Daniel Menco, los autores materiales son miembros de Carabineros. Como con todos ellos, los asesinos seguirán impunes.
Bachelet es políticamente responsable de este crimen. Todos los sectores democráticos han demandado el fin del régimen de terror que carabineros ha implantado en el territorio mapuche. El gobierno ha hecho oídos sordos. Desoyó incluso las recomendaciones de un relator especial de
Ante esta situación, ya no es posible esperar algún atisbo progresista de Bachelet, salvo por parte de los cretinos y los cínicos rematados. No sabemos a cuál de las dos categorías pertenecerá una izquierda que parece cada vez más pequeña, mezquina y patética, dispuesta a hacer la vista gorda ante la farsa que es Bachelet y que sigue actuando como miembro oficioso de la coalición de gobierno.
¿Pueden ser tan importantes uno o dos escaños parlamentarios como para guardar silencio ante la mentira descarada, ante la política antipopular del gobierno? ¿Qué pasó con esa izquierda valiente y generosa que enfrentó sin vacilar a la dictadura, que fue el factor principal de su derrota parcial y que convocó bajo la bandera de
Sabemos que el gobierno ha entregado un generoso financiamiento a esa izquierda, canalizados a través de un instituto de ciencias y una universidad, financiamiento que totaliza alrededor de ciento cincuenta millones de pesos en el último año. Pero nos resistimos a pensar que ese dinero haya tenido alguna influencia y preferimos creer en el error, no por bienintencionado menos grave.
Mientras tanto, jóvenes generosos y puros de este largo país siguen muriendo bajo las balas; a la distancia del tiempo, se hermanan en la sangre con Ricardo Silva, con Rodrigo Rojas, con Ronald Wood.
Entonces no callamos, no callaremos tampoco ahora: Michelle Bachelet tiene las manos manchadas con la sangre de Rodrigo Cisternas y Matías Catrileo
Que tristte ver a los viejos luchadores y unos no tan viejos, sufrir por la abusocracia de la concertación, que junto a miles de jovenes luchamos por colocar en el gobierno, pero hoy es una mierda de gobierno, que administra el modelo que nos dejo Pinoche, hoy hablar sobre las faltas del gobierno es ser un traidor, pero un decirlo creemos muchos que es ser un patriota, no por que el pueblo la eligio tienen derecho a violar al pueblo, no por ser elegidos tienen derecho a jugar con la dignidad del pueblo, la concertación ya no representa al pueblo y mucho menos la derecha, espero que pronto el hombre con sed de democracia salga a las calles con una bandera que diga " libertad con democracia",.
Pinoche los mataba de un disparo, en la concertación matan a un mapuche igual, a otros los matan con deudas, casas indignas para la gente, o se roban la plata de todos y cero castigo " Al menos Pinoche era de un dispara , la concertación te mata de apoco , te mata la esperanza de tener un pais con democracia donde todos tengan igualdad , en la educación y no tener que endeudarte por 50 años.
Espero que los jovenes se pongan de pie y no boten por los sociolistos ABC1, pOR LOS DC, que son unos amarillentosque no sacan la voz por los que sufren, que prefieren las gerencias de las empresas estatales que los puestos donde hay que trabajar.
viva la patria.