Juan Pablo Moreno

Como quedó de manifiesto en su peregrinación a Casa Piedra para que un potentado empresarial la basureara, ella no gobierna, ni siquiera administra, ya que es un patético producto de marketing político

CARLOS PEÑA HA escrito en El Mercurio una brillante columna ("Mande, patrón"), de claro talante republicano, que me ha resarcido en parte de la vergüenza de tener una Presidenta como la actual.

Bachelet no gobierna, ni siquiera administra, ya que es un patético producto de marketing político, como fue señalado el 2005.

¡Qué vergüenza y pena da oír a Bachelet y observar el papel que acaba de hacer en Argentina, y comparar su vacuo discurso, habitualmente plagado de tautologías y obviedades, con el potente discurso, que revela la existencia de un Proyecto Nacional y de convicciones claras, que hizo "a capella" Cristina Fernández de Kirchner.
¡Qué comedia cuando lleva a sus visitantes famosos y famosillos a visitar el rincón donde murió el Presidente Allende y se la observa vendiendo la "pomada progre" mientras día a día se traiciona a Allende y su principal obra (el cobre).

El "Mande Patrón" refleja bien el trato de sirvientes "rinde cuentas" que le da parte del empresariado a estos gobiernos.

¿La Moneda se trasladó a Casa Piedra? Cuando recibió la "retada" del presidente de las cúpulas empresariales, Alfredo Ovalle, vi que la desencajada y algo impávida Bachelet aplaudió; sólo al día siguiente, consejo y "torpedo" de asesor mediante, sacó tímidamente el habla para repetir las obviedades que acostumbra.

Mal agradecido además el Sr. Ovalle: jamás en la vida, ni en los mejores tiempos de la farra salitrera, la gran empresa nacional y trasnacional había ganado tanto y nunca la distribución del ingreso había sido peor.

Y los "mande patrón" del gobierno Bachelet y su tecnocracia hasta han falseado la CASEN 2006 en US$35.860.000.000 para simular idílicas cifras de desigualdad (31,1, y "en baja" para el 10/10, cuando en realidad es 80,2 a para las familias y 133,4 a nivel de individuos) y entregar otras manipuladas y falsas cifras de pobreza (es de un 45% con una canasta de $388.000, la de la FPSP, para 4,4 personas).

En Chile no hay "oposición y gobierno", sino que hay un sistema, muy parecido al de un antiguo fundo, donde hay patrones, administradores, capataces y llaveros.