Sandra Lidid
Victoria
Quiero felicitarte por denunciar al violador Daniel Ortega y mostrar incoherencias y responsabilidades de algunos personajes de la actual “izquierda” chilena. El abandono y quiebre que sufrió el frente patriótico Manuel Rodríguez parecer ser un hecho real, mas no original, puesto que el PC chileno y otros PC como el boliviano -con su secretario general de los años 60, Monje- tienen antecedentes por el estilo, aunque ahora se enjuaguen la boca con el nombre de Che Guevara quien, como es bien sabido, fue asesinado en la selva boliviana a consecuencias de la falta de apoyo y aislamiento político.
El reconocimiento de los errores propios puede ser un valor, una fuente de aprendizaje. Sin embargo para el mafacho este pequeño gesto de humildad es signo de debilidad, por lo que cambia el discurso según conveniencia y al que ayer llamó aventurero en forma despectiva, hoy llama héroe y ni se inmuta, porque el mafachosólo reconoce el error en la complicidad de lo privado, si es que lo hace, porque generalmente se hace elhuevón.Así, cuando el mafacho reconoce una equivocación lo hace por conveniencia o por necesidadpara llegar a lo que él considera poder, entonces usa y abusa de la tolerancia, pero siempre hacia la derecha.
No debe asombrarnos la molestia que causa tu artículo en los mafachos (*) “izquierdistas” por evidenciar su falta de valores y complicidades con el violador Ortega. Ellos no tienen capacidad de empatía con el sufrimiento de una mujer... a no ser que sea el sufrimiento de la femenina por el desamor de un hombre. Ellos aman y empatizan con la costilla de adán; con la inventada por el patriarcado y publicitada por los siglos de los siglos amén; que para los mafachos devino en la compañera que limpia el fusil de Neruda (**) y que si desvía el pie será cortado mientras él se va tras de todas, como lohizo y lo hacen en la vida real cuando se les da la ocasión.
Los mafachos de “izquierda” necesitan expresar su identificación con el violador y lohacen escatimando el tema y atacando por el lado, como lo hacen los cobardes. Toman una frase secundaria aunque no por eso de poca trascendencia política-ética y se hacen los lesos en relación al delito. En realidad no me asombra que aplaudan y se codeen con el violador Ortega ya que otra condición constitutiva de los mafachos es el pragmatismo, su capacidad de relativizarlo todo.
Para muestra un botón: El domingo 18 de noviembre, en
Estos mafachos que expresan su rabia en un lenguaje digno de purgas estalinistas es flojo e ignorante y no se dan ni siquiera la molestia de preguntar cuando no entienden algo que venga de una mujer; o de cuestionar con argumentos aquello que les parece equivocado; tampoco se dan el trabajo de leer a pensadoras como Simone de Beauvoir, o Kate Millet. A los mafachos ni siquiera les da para estar informados sobre los orígenes del 8 de marzo y ahora lo celebran repitiendo como papagayos que en Chicago fueron quemadas unas operarias (hecho absolutamente falso), ignorando que en 1910
(*) Mafacho viene de macho y facho.
(**) Ver “Los Versos del Capitán”, libro de poesías que Neruda sacó con seudónimo porque estaba casado con Delia del Carril y el libro estaba dedicado a Matilde Urrutia.
(***) Esto aconteció en el programa “De Domingo a Domingo donde participan habitualmente Fernando Barraza, Manuel Jaque, Francisco Herreros y otros que no recuerdo, todos hicieronmutis por el foro. “Tras de la palada, nadie dijo nada”.
Los ñatos y ñatas de profesión políticos se hacen los huevones, ¿ no se han dado cuenta acaso, cuando en encuestas quedan más mal parados que la cresta ?, ¿ qué dicen al respecto ?. Miran para el lado y guardan un santo silencio.
Insisto nosotros somos los huevones por aguantar a esta manga de sinvergüenzas que se arrogan ser los representantes nuestros, cuando la verdad cruda, todos sabemos que ellos se sirven muy bien del poder para su beneficio.
Estos señores se han enquistado en el poder y temen perderlo, ya que perderían los privilegios que este dá. Lejos están los tiempos aquellos en que el servidor político, una vez cumplida su misión se iva para la casa con lo puesto, incluso algunos posteriormente eran ayudados por amigos ya que el ejercicio político no les reportaba ganancias materiales. Hoy el político se hace de contactos, se posiciona de manera conveniente en lo económico, este es el signo de los tiempos: el estatus social, una buena cuenta corriente.
Cuan conveniente es refundar el quehacer político con una fuerte impronta válorica humanista, no mercantilista.