Margarita Labarca Goddard

Don Carlos Larraínaseguróque la propuesta educacional contará con los votos de RN en el Parlamento, porque con esta iniciativa "gana la familia chilena" y en ella La Moneda "dejó de lado algunas de las premisas ideológicas que aparecieron el año pasado y que eran claramente tóxicas". ¿La ideología que sostiene el señorCarlos Larraín, y que defiende el liberalismo a ultranza y el predominio de los mercados en todos los servicios, incluso en la educación, no es absolutamente tóxica para el futuro de la juventud chilena, para el futuro de la educación y de la cultura en Chile?

¿Quizásgarantizar el derecho a la educación en la Constitución es tóxico? ¿Es tóxico dar más recursos a escuelas y liceos? ¿Es tóxico desmunicipalizar la educación?

Habría que vera quien intoxicaban estas propuestas y por qué el gobierno se desintoxicó tan pronto.

Es falso lo que pretende el señor Larraín de que hay "unafamilia chilena". Hay muchas familias chilenas y lasdiferencias entre unas y otras son abismales. Hay unas pocas que pueden pagar sumasestratosféricas para poner a sus hijos en una escuela o universidad privada, y otras, muchas, que a menudo tienen que mandar a sus niños al colegiotiritando de frío. Y en eso no hay duda: no hay nada más toxico para la mente y para el cuerpo que llegar a la escuela conhambre y con frío.

Deberían poner sus barbas en remojo todos estos políticos, pseudotécnicos y otros próceres. Vean lo que pasó en la Argentina: "Que se vayan todos", fue la consigna espontánea, unánime y absolutamente desintoxicante.

Los jóvenes nos han dado lecciones de civismo y de conciencia política, probablemente porque no vivieron bajo la dictadura y no alcanzó ésta a hacerles el lavado y decerebro que parece haber alcanzado a muchos chilenos adultos. Ni la Concertación ha podido hacerlo, lo que ya es mucho decir.

Los estudiantes siempre han sabido luchar por sus derechos y por las causas más justas, en esto hay una tradición en Chile y en toda Latinoamérica. Y siempre han sido atacadospor aquellosque tienencomo consigna el "Muera la inteligencia" de Millán Astray.

Ahí está la "canalla dorada", que acusaba al movimiento estudiantil del año 1920, que acusaba a la Federación de Estudiantes de estar vendida al Perú; la huelga de la chaucha en 1949; los hechos del 2 de abril de 1957 y tantos y tantos otros que se dieron durante la dictadura y en que participaron y perdieron la vida muchos jóvenes. Del resto de A.Latina se podríancitar muchos también, como el CordobazoenArgentina.

¿Queremos entonces que nuestros estudiante, que nuestros jóvenes tengan que salir nuevamente a la calle para defender sus derechos y para defender a la educación en general, y ser apaleados, gaseados y reprimidos por una policía que se parece demasiado a la de Pinochet?
No, no quisiéramos eso, quisiéramos que un gobierno que se dice de centro-izquierda supiera interpretar las aspiraciones de estos jóvenes, que son las aspiraciones de Chile, y que lejos de ser tóxicas, son saludables, enaltecedoras y patrióticas.

Porque no puede haber patriotismo cuando se hunde la educación en Chile, que en el pasado fue un ejemplo de elevado nivel educacional, tanto en el colegio como en la Universidad.

Algunos extranjeros de diferente procedencia que han visitado Chile, me han comentado con espanto que han visto a los alumnos pidiendo dinero en la calle, prácticamente pidiendo limosna para pagar sus estudios. Y me lo decían con lágrimas en los ojos ¿Qué ha pasado, qué pasa en Chile? me preguntaban. Y yo, avergonzada, no sabia qué contestarles.