El ideario de la moral, la tradición y el Manual de las buenas costumbres nos indica que los legisladores de un pueblo son para que, entre otras cosas, los representen en sus necesidades e inquietudes. Por cierto, “esas otras cosas” no los pueden convertir en una manga de vociferantes que tan solo exigen medidas para garantizar su prosperidad presente o futura. Tampoco “esas otras cosas” son para que se clonen en señorones o caballeritingos que ante los medios de comunicación se persignan y prosternan, en nombre de los más desposeídos, pero con el ojo puesto en el raiting, el ranking y la caja registradora y cuya mirada de su distrito limita con el libro de contabilidad de sus propios intereses.
¿A qué viene tanta jerigonza?
Con sorprendente indignación, los rancagüinos nos hemos enterado de la decisión del Gobierno Regional de radicar la Sede Universitaria en la ciudad de Rengo.
Nuestra molestia no es con el Sr. Intendente. Su mirada y quehacer guarda relación con toda la Sexta Región y no tan solo con nuestra ciudad.
Rancagua elige dos diputados. EnEl Paskin, nos hacemos cargo tan solo del nuestro, al que elegimos para que represente, por cierto, a los más necesitados.
Era él ESTEBAN VALENZUELA VT. quien debería haber desplegado toda la batería que conlleva su potestad para presionar, influir, reclamar, denunciar la decisión del Gobierno de priorizar Rengo por sobre Rancagua. Nada de ello hemos visto, oído, leído o escuchado.
Ha guardado un prudente silencio.
A lo mejor a nuestro Diputado le basta y sobra con la oferta universitaria que ofrece una Universidad Privada de Rancagua a la cual, por cierto no le interesa y menos le conviene, tener competencia en esta ciudad.
Juzgue Ud. esta inescrutable e inexcusable conducta de quien, por esta vez, ha preferido omitirse de la discusión y dejar nuevamente a tantos jóvenes estudiantes rancagüinos sin la posibilidad cierta de acceder a una casa de estudios que ofrezca calidad y seriedad en la educación universitaria. ( Paraciera que ya hace tres años Los vagos de la Plaza éramos proféticos acerca de la calidad de la U de Rancagua).
Estos señoritos, recaderos de cuanta estupidez resaltada a la categoría de modernidad, que hablan en nombre de los desposeídos desde sus condominios, a los cuales acceden, para no impregnarse del olor de los que dicen representar; mozuelos de sonrisa fácil cual encantadores de serpientes, que a la hora de los quiubos se chingan y como verdaderos reyes de la cachaña, en el momento de marcar el gol, después de maravillosas e interminables piruetas con el balón, cuando entran en el área chica, les da un calambre y no convierten el tanto, y para desilusión del publico erran por centímetros.
De la misma manera, Valenzuela, el Diputado, ilusiona a sus votantes, nos hace faramallas, nos habla del progresismo y de la necesaria participación del pueblo, comisario de las regiones y un sinnúmero de payasadas y tonteras trasnochadas, intrascendentes, vanas y volubles. Actor principal de la opereta del “echarle p´adelante; experto en disquisiciones políticas, filosóficas o históricas. Verso florido, improvisación, charlateneo estéril y algo mentiroso. Maometismo y cantinfleo a todo dar, pero, que a la hora de los quiubos y que, como Ud.. ha visto en el momento de las decisiones trascendentales, ..... chinga.
Vaya para él, a lo menos unas cuantas palmaditas en poto, como se hacía antiguamente con los chicos malos.
lOS FELICITO, UN TEXTO SENCILLAMENTE GENIAL.
UN MANEJO DELICADO Y FINO DEL LENGUAJE EN MANOS DE UNA CRÍTICA FEROZ HACIA UN PELAFUSTÁN