René Dintrans

Si existe un nombre que pueda representar históricamente el genuino pensamiento político popular, ese es el nombre de la coalición que llevó al poder al presidente Allende. Jamás en toda la Historia de Chile, los intereses de los pobres fueron mejor representados que en el gobierno de la Unidad popular. El pueblo y sus hijos, miran con nostalgia y respeto esos tiempos.

Actualmente, Chile figura en el puesto número 12en desigualdad distributiva del ingreso (1), lo que significa, que después de 17 años de gestión gubernamental de la Concertación de Partidos por la Democracia, la brecha entre ricos y pobres ha aumentado significativamente. Cualquier lectura objetiva y sensata nos dice que, la Concertación puede representar a alguien, pero ese alguien definitivamente no es el Pueblo.

¿ Qué razón existe para que el electorado de izquierda siga votando masivamente por la Concertación de Partidos Por la Democracia?

Sé bien que el hecho objetivo de elegir solamente 2 cupos por circunscripción senatorial o por distrito de diputaciones, obliga a unirse a los electores como alianza en pos de ideales comunes. Es cierto. Sin embargo, existe un divorcio radical en los hechos, entre lo que se ha prometido al pueblo y los resultados de la gestión de los gobiernos de la Concertación.

El Ministro de Hacienda del gobierno de Bachelet, considera inapropiado y excesivamente alto el monto de $ 180.000 como salario mínimo. Este hecho nos enseña con claridad y tristeza la magnitud del distanciamiento entre el pueblo y el gobierno.

Cualquier incidencia negativa para el buen funcionamiento de la economía, que tenga el hecho hipotético de subir el salario mínimo a los miserables $180 mil, - porque nadie que lea estas palabras dejará de encontrar razón al empleo de la palabra miserable si es que hace el ejercicio de cubrir sus necesidades con ese monto. – debiera subvencionarlo el Estado directamente al asalariado si es que no quiere fijar “tan alto” el precio de la mercancía llamada trabajo humano. De esta manera, se puede estar bien con Dios y con el Diablo ya que los resultados hasta la fecha nos indican claramente que hubo pacto con una parte que no fue precisamente la de los pobres.

La Concertación es elitista, es funcional a los intereses particulares de sus miembros más conspicuos. De modo que debe ser categóricamente rechazada puesto que esta ya dejó de representar al pueblo.

El pueblo debe buscar nuevas formas para defender sus intereses y esos intereses consisten fundamentalmente en la preservación del medio ambiente en que habita y el salario que debe cubrir razonablemente sus necesidades básicas. Medio ambiente y salario mínimo parecen estar en contradicción con las ganancias de los ricos, en rigor cuando el empresario tiene costo cero para contaminar gana, si tiene un costo no contaminar pierde; del mismo modo cuando hay la intención de redistribuir, necesariamente hay que quitarle al que tiene más para adjudicárselo al que tiene menos. No nos olvidemos por favor que el país es de todos, de los ricos y también de los pobres y que sin la existencia de los pobres no sería posible la existencia de los ricos.

Si en las próximas elecciones existiera una opción de Unidad Popular, de muy buen ánimo le daría mi voto y tengo la convicción de que muchos experimentarían la misma sensación. Creo que ya están las condiciones objetivas para que el pueblo vuelva a tener protagonismo en la vida política.

El pueblo debe replantear sus opciones, sobretodo porque nada tiene que perder puesto que todo lo terminó perdiendo.

(1)Marcel Claude. La reducción de la pobreza. Publicado en El Clarín.cl el 16 de Junio de 2007: “De acuerdo con los Indicadores de Desarrollo Mundial 2005 del Banco Mundial, entre 124 naciones, Chile ocupaba el lugar décimo segundo entre los países más desiguales del mundo. “